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Trump estalla contra la prensa

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Tras casi un mes en la presidencia, Donal Trump ha dado una rueda de prensa de alto voltaje en la Casa Blanca. Una comparecencia esperpéntica de una hora y media, en la que ha declarado la guerra a la prensa, a quien el presidente estadounidense culpa de todos sus escándalos y de manipular la información, con especial hincapié en la CNN.

Trump, con los guantes de boxeo de la campaña electoral, ha negado que su Administración sea un caos. Dice que es una “máquina bien engrasada” y que la herencia que le ha dejado Obama es un “auténtico desastre”. Más combativo que nunca, ha negado sus lazos con Rusia pero ha defendido a su asesor en seguridad nacional, Michael Flyn. El show de Trump en estado puro.

En el prestigioso ‘East Room’ de la Casa Blanca, el presidente ha lanzado dardos envenenados a diestra y siniestra durante una conferencia de prensa de un tono volcánico nunca antes visto en la sede del ejecutivo estadounidense. Combativo, pero visiblemente irritado también, el magnate ha defendido los inicios de su gobierno, y ha arremetido contra los medios, la justicia e incluso contra la oposición demócrata, a la cual acusó de ser “mala perdedora” y sabotear su gestión.

Las primeras semanas de su gestión han sido agitados: millones de personas manifestándose en las calles el día después de su investidura, un fulminante revés judicial a su decreto antiinmigratorio y la renuncia de su principal asesor de seguridad.

«Muchos periodistas no les dirán la verdad»

Sin embargo, Trump ha arremetido contra el “desastre” que ha heredado de Obama. “Las personas lo entienden, la mayoría de los medios, no. O más bien, sí lo entienden, pero no lo escriben”, añadió, etiquetando al chivo expiatorio del momento: la prensa.

La carga contra los medios, vestida de todos los tonos, fue violenta, a veces colérica. “Estoy aquí para llevar mi mensaje directamente al pueblo (…) porque muchos periodistas de nuestro país no les dirán la verdad y no tratarán a la maravillosa gente de nuestro país con el respeto que merecen”, señaló.

Al evocar un “nivel de deshonestidad fuera de control” en la prensa, Trump retomó sus expresiones de la campaña electoral que hacían las delicias de sus seguidores y que estigmatizan a las élites de las costas Este y Oeste como habitantes de una burbuja, insensibles a los quehaceres del Estados Unidos verdadero.

Según un sondeo del instituto PEW publicado el jueves, su popularidad después de un mes en el poder es menor que la de los cinco anteriores ocupantes de la Casa Blanca, demócratas o republicanos. En total, 39% de los estadounidenses aprueban sus acciones al frente del gobierno, mientras 56% lo rechaza.