NACIONAL Cecilia Vázquez 25/10/2019 (Comments off) (255)

Maternidad subrogada: problema jurídico

Maternidad subrogada

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 25 (EL UNIVERSAL).- Muchas mujeres y parejas homosexuales masculinas (las primeras por diversos padecimientos físicos, por un aborto mal practicado o por algún problema congénito; las segundas por obvias razones) están imposibilitadas para procrear. Con todo, pueden acudir a otra mujer para que lleve a cabo la gestación de su hijo.

En México, esta práctica, conocida como maternidad subrogada, se realiza desde el siglo pasado.
“¿Por qué les vamos a negar a estas personas la posibilidad de tener descendencia, si hay una mujer que aceptaría llevar en su vientre a su bebé a partir de un óvulo fecundado?”, pregunta Ingrid Brena Sesma, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).


Para que haya un embarazo se necesita un óvulo, y dependiendo de quién lo aporte, será el tipo de maternidad subrogada. El óvulo puede ser de la misma solicitante o, en el caso de una mujer infértil o parejas homosexuales masculinas, de otra mujer. Es fecundado con el esperma de la pareja de la solicitante o de un tercero anónimo, y se implanta en la mujer elegida como gestante. Otra posibilidad es que la gestante también aporte el óvulo; así, se le extrae, se fecunda y se le reimplanta para que se desarrolle el embarazo.


“Esta segunda posibilidad es más complicada porque, además del servicio de gestación, la gestante aporta su óvulo y, con él, su carga genética. Entonces, si es su óvulo y está llevando a cabo la gestación, el bebé que nazca será su hijo. En general, no se permite este tipo de maternidad subrogada”, comenta Brena Sesma.
Gratuita u onerosa


En relación con las motivaciones o razones para que una mujer acepte llevar en su vientre al hijo de otra o de una pareja homosexual masculina, hay dos clases de maternidad subrogada: la gratuita y la onerosa. En la primera, la gestante acepta hacer el servicio sin recibir un pago de por medio, es decir, por amistad o parentesco con los solicitantes; en la segunda recibe de éstos una contraprestación por embarazarse y entregar al bebé cuando nazca.


“Es muy común que en casos de maternidad subrogada onerosa se diga que es gratuita y se encubra el pago con el argumento de que sólo se entregará una determinada cantidad de dinero para cubrir el costo de los alimentos durante el tiempo que dure el embarazo. No obstante, en los hechos, se está haciendo un pago”, explica la investigadora universitaria.


Lo técnico y lo jurídico
La técnica de la maternidad subrogada implica la extracción de un óvulo de una mujer, generalmente la solicitante o una donadora, aunque, como ya se dijo, se dan casos en que proviene de la gestante. La Ley General de Salud no prohíbe ni permite expresamente esta técnica, de modo que no hay ningún impedimento administrativo para ponerla en práctica si se siguen los lineamientos correctos.


El verdadero problema es jurídico y consiste en determinar qué tipo de relación existe entre los solicitantes y la gestante, cuáles serán sus deberes y derechos y, sobre todo, cuál será la situación jurídica del bebé que nazca.

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